El panorama narrativo contemporáneo cuenta con pocas voces que aúnen con tanta naturalidad la herida lírica, la memoria histórica y la crudeza de clase como la de Alana S. Portero. Tras el arrollador éxito crítico y popular de La mala costumbre, la escritora madrileña regresa al catálogo de Seix Barral con Cosamala, una novela que esquiva cualquier zona de confort y consolida su categoría como una de las autoras más magnéticas de las letras hispanas.

La consolidación de una trayectoria polifacética
Alana S. Portero (Madrid, 1978) no nació como escritora con el fenómeno editorial. Medievalista de formación por la Universidad Complutense, dramaturga, directora de escena (fundadora de la compañía STRIGA), poeta (La habitación de las ahogadas) y articulista incisiva en prensa, su mirada lleva décadas forjándose en el activismo trans, la investigación histórica y la escena independiente.
En 2023, su debut novelesco, La mala costumbre, dinamitó el panorama literario: la travesía íntima de una niña trans atrapada en un cuerpo extraño en el Madrid obrero y posheroína de San Blas durante los años ochenta y noventa. Traducida a más de una docena de lenguas antes incluso de ver la luz, la novela se convirtió de inmediato en un clásico contemporáneo sobre el dolor, la identidad y las redes colectivas de cuidado.
La proyección internacional: del barrio obrero al altavoz global
El impacto de la novela saltó fronteras y atrajo el radar de destacadas figuras culturales internacionales, entre ellas la cantante británica Dua Lipa.
A través de su prestigiosa plataforma cultural Service95, la artista eligió La mala costumbre (Bad Habit) como libro del mes para su Book Club internacional. Esta selección dio visibilidad global a una conversación profunda sobre cómo una vivencia periférica y de clase obrera española trasciende barreras idiomáticas gracias a su universalidad emocional, situando a Portero en el epicentro de la prescripción literaria anglosajona y europea.

¿De qué trata Cosamala? Un giro gótico, lorquiano y antifascista
En lugar de replicar la fórmula urbana y autobiográfica de su debut, Portero da un viraje radical en el espacio y en el tiempo para adentrarse en el terror, la memoria y el folclore.
- Sinopsis: La novela nos traslada a la Andalucía de 1937, en plena Guerra Civil. Mientras la columna fascista de Carranza avanza sembrando la sierra norte de terror y represión, las mujeres del pueblo —esposas, madres y hermanas de los perseguidos— descubren que para sobrevivir a la barbarie humana deberán acudir a saberes ancestrales y pactar con fuerzas telúricas. Partiendo de un crimen real de la contienda, Portero convierte el episodio histórico en una arrebatadora historia de brujas.
- El cruce entre Cumbres Borrascosas y Bodas de sangre: La propia editorial define el pulso de la obra como una alianza entre la literatura gótica decimonónica, el romanticismo oscuro de Mary Shelley o Carson McCullers y el universo rural, trágico y poético de Federico García Lorca.
- La bruja y lo monstruoso como respuesta política: Lejos del cliché sobrenatural inocuo, la brujería en Cosamala opera como una red de resistencia colectiva femenina y antifascista. Frente al exterminio y el silencio impuesto, la naturaleza, la tradición oral y lo monstruoso se erigen en el único refugio para quienes han sido despojadas de todo.
Con Cosamala, Alana S. Portero confirma que no vino a cumplir expectativas ajenas ni a encasillarse en una sola temática, sino a explorar las grietas de la historia y el dolor humano mediante una prosa sensorial, telúrica e inolvidable.


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