‘La Invitación’: reparto de lujo en la comedia del momento

Con la llegada de La Invitación (The Invite) a las carteleras y plataformas, la comedia dramática de corte teatral vuelve a colocarse en el centro de la conversación cinematográfica. Dirigida por Olivia Wilde, la cinta toma como punto de partida una situación cotidiana llevada al extremo: una pareja desgastada por la rutina que decide invitar a cenar a sus vecinos del piso de arriba, famosos tanto por sus ruidosas sesiones de alcoba como por una concepción de la vida diametralmente opuesta.

La premisa: el teatro de salón llevado a la pantalla

La fórmula del «encuentro incómodo a cuatro bandas» no es nueva, pero siempre resulta atractiva. En The Invite, cuatro intérpretes de primer nivel sostienen el metraje prácticamente en una sola localización: Seth Rogen y Olivia Wilde encarnan el matrimonio en crisis, mientras que Penélope Cruz y Edward Norton interpretan a la pareja libre de ataduras y prejuicios que llega para dinamitar sus certezas.

A nivel formal, la película tiene virtudes indiscutibles:

  • Un cuarteto en plena forma: La química y el ritmo cómico funcionan con precisión de reloj. Penélope Cruz aporta magnetismo y desparpajo, Norton juega con una ironía deliciosa, Rogen maneja el patetismo cómico como pocos y Wilde equilibra la fragilidad con la crispación neurótica.
  • El atractivo de la tensión doméstica: Los primeros compases, el choque inicial de estilos de vida y los comentarios con doble filo sostienen el interés y provocan carcajadas genuinas.

Sin embargo, a medida que la noche avanza y se destapan las cartas, la propuesta muestra qué tipo de película quiere ser y qué terreno prefiere no pisar.

En mi opinión: lo siento, pero me parece algo sobrevalorada

Aquí es donde me toca ir a contracorriente. Tras semanas escuchando alabanzas casi unánimes, mi sensación al terminar la película fue bastante fría.

Es incuestionable que a nivel interpretativo los cuatro están brutales. De hecho, si la función se mantiene a flote es exclusivamente por el carisma y el oficio de su reparto, capaz de defender réplicas que en manos menos hábiles sonarían artificiosas. Pero detrás de esa fachada brillante, el guion me parece bastante simplón.

Para que un relato de salón funcione de verdad, el libreto tiene que tener filo, incomodar y escarbar en las miserias humanas con autenticidad. Aquí, en cambio, la trama recurre demasiado rápido a fórmulas cómodas, chistes de enredo predecibles y una resolución que suaviza las aristas en vez de afrontarlas con valentía. Esperaba mucho más riesgo y profundidad psicológica.

Si tuviera que quedarme con una disección reciente de la tensión en pareja, los secretos y la auténtica incomodidad, ‘The Drama’ le da mil vueltas. Donde The Invite se queda en el artificio simpático y complaciente, The Drama se atreve a llevar los conflictos a lugares realmente difíciles y memorables.

The Invite se deja ver y te saca un par de risas gracias a sus actores, pero para mí se queda muy lejos de ser la joya que nos han vendido.

¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Habéis entrado en el juego de esta cena o sentís, como yo, que el guion no está a la altura de su reparto? Os leo en comentarios.


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