Lorde y Khalid hacen vibrar al Sant Jordi Club

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Lorde Melodrama World Tour
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¿Cómo debe ser tener 19 o 20 años y recorrer el mundo haciendo bailar y cantar a miles de personas? Quizás para obtener una respuesta deberíamos preguntarles al estadounidense Khalid,de 19 años, o a la neozelandesa Lorde, de 20, cuyo talento tuvimos la suerte de disfrutar a su paso por Barcelona con la gira, Melodrama.

El cartel no podía ser mejor. Una voz consagrada como la de Lorde, doble ganadora en los premios Grammys, y una de las revelaciones del año, Khalid, que hicieron pasar una noche mágica a 4.000 personas.

Cae la tarde sobre Montjuic, y el precioso atardecer y vistas desde las alturas de Barcelona hacen más llevaderas las horas de colas para acceder al Sant Jordi Club. Las medidas de seguridad, junto con la expectación y las ganas por entrar se notaban en el ambiente. Sorprendía lo cosmopolita que era la cola. Mucho extranjero, o como diríamos por aquí, mucho guiri.

Una vez dentro del pabellón, las ganas por escuchar a Khalid cada vez eran más. Una parte del público parecía ir al concierto por él más que por ver a Lorde, incluso siendo telonero. Poco hizo falta para animar al público cuando los primeros acordes de American Teen comenzaron a sonar y Khalid, ataviado con una camiseta del FC Barcelona con su nombre, irrumpió al escenario con su voz y sus característicos movimientos. Un total de 10 canciones le sirvieron para hacer olvidar al público todo y centrarse en disfrutar con sus versiones en vivo, en las que incluía nuevos arreglos mezclados con ritmos de otros estilos en canciones como Coaster, Another Sad Love Song o Saved. Pero sin duda con las que el público más se entregó, fueron con las conocidas y celebradas Young Dumb & Broke (que ya suena en España), 8Teen o Location, la canción que como él dijo tantas alegrías le ha traído.

Cuando daban las 21:05, el telón cayó, mostrando un escenario sencillo con un neón al fondo. Con el nombre de su último y bien acogido álbum Melodrama, Lorde apareció en escena con la melodía de Homemade Dynamite, y poco hizo falta para que el público comenzara a cantar los versos de la canción acompañando a la neozelandesa y a los neones con forma de astronauta. Vocalmente y en cuanto a actitud lo dio todo, siendo muy cercana al público y llegando a agradecer el recibimiento en más de tres ocasiones, en sus palabras “si os hubiera conocido antes, os habría visitado sin tener que esperar a este momento”. 

La carismática cantante fue capaz de arrancar al público con sus frenéticos bailes al ritmo de Supercut, Magnets, Green Light o Sober, pero también consiguió emocionar y llegar a los corazoncitos de los asistentes entonando canciones como Buzzcut Season, The Louvre, Hard Feelings o la tierna Liability, que entonó a coro con el público. Todo ello sin olvidar sus temas más reconocibles como pueden ser Tennis Court o Royals.

Resumiendo, la noche del 9 de octubre fue mágica con estas dos voces del panorama musical mundial que sin duda darán mucho de qué hablar y sobre los que nos aventuramos a decir que en los próximos grammys estarán presentes con alguna que otra nominación, y esperemos que algún premio.

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